A través de la materia curricular de práctica educativa de la Escuela Nacional de Danza Nellie y Gloria Campobello, llevé a cabo en el CEDART “Luis Spota Saavedra” con los alumnos del segundo año del área de danza, el taller de Danza Española, durante el presente ciclo escolar (2010-2011).
Las clases se impartían una vez por semana con un horario de 12:00 a 14:00 horas. Durante las primeras tres semanas del taller impartido realicé una evaluación diagnóstica.
En la primera clase, la evaluación diagnóstica consistió en contestar un cuestionario[1], donde los alumnos escribieron si conocían elementos de Danza Española, y si la habían ejecutado con anterioridad. En esa misma clase, se vieron algunos elementos técnicos y estilísticos propios de la Danza Española; donde pude observar algunas carencias y fortalezas del grupo.
En las siguientes 3 clases seguí observando al grupo en general, e individualmente conforme a los ejercicios y la retención de cada alumno me permitía; con lo cual pude darme cuenta que los alumnos poseían debilidad en la musicalidad.
El momento en el que se hizo más notoria la debilidad musical y/o auditiva, fue cuando comencé a enseñar los toques básicos de castañuela. Ya que los alumnos no podían meter en el tiempo musical que se les pedía un toque PI, y uno TA, a diferentes velocidades.
Al darme cuenta de esto, decidí hacer hincapié en el trabajo musical del pulso, compás y ritmo, ya que la danza española maneja una diversidad en el uso de de elementos musicales.
Para resolver esta problemática dentro de mí clase, y desarrollar agudeza auditiva en los alumnos, me base en La Teoría de Situaciones Didácticas que está sustentada en una concepción constructivista –en el sentido piagetiano- del aprendizaje, concepción que es caracterizada por Brousseau (1986) de esta manera:
“El alumno aprende adaptándose a un medio que es factor de contradicciones, de dificultades, de desequilibrios, un poco como lo hace la sociedad humana. Este saber, fruto de la adaptación del alumno, se manifiesta por respuestas nuevas que son la prueba del aprendizaje.”
Por medio de la Didáctica de la Matemática de la escuela francesa, Guy Brousseau desarrolla la “Teoría de Situaciones”. Se trata de una teoría de la enseñanza, que busca las condiciones para una génesis artificial de los conocimientos matemáticos, bajo la hipótesis de que los mismos no se construyen de manera espontánea.
Guy Brousseau (1999) afirma:
“(...) La descripción sistemática de las situaciones didácticas es un medio más directo para discutir con los maestros acerca de lo que hacen o podrían hacer, y para considerar cómo éstos podrían tomar en cuenta los resultados de las investigaciones en otros campos. La teoría de las situaciones aparece entonces como un medio privilegiado, no solamente para comprender lo que hacen los profesores y los alumnos, sino también para producir problemas o ejercicios adaptados a los saberes y a los alumnos y para producir finalmente un medio de comunicación entre los investigadores y con los profesores.”
En base a esta teoría desarrollada por Guy Brousseau, sobre las matemáticas, se creó una adaptación en las artes escénicas, específicamente en la danza española; como se puede encontrar en el primer Encuentro de Investigación sobre Educación en Danza, donde se da una propuesta para la enseñanza de pasos básicos de la Danza Española en un ámbito no Formal[2]:
Las situaciones didácticas se proponen como una forma para modelar el proceso de enseñanza-aprendizaje, de manera tal que este proceso se visualiza como un juego para el cual el docente y el estudiante han definido o establecido reglas y acciones implícitas. Arroyo (et. al. 2009).
Indudablemente, no existe un método o camino único a seguir cuando hablamos de procesos artísticos o humanos; tampoco debemos considerar o enjuiciar a unos como buenos o malos; lo mejor es conocer las diferentes posibilidades que tenemos para abordar aquello que queremos enseñar, aplicarlas de tal modo que lo que se enseñe sea más significativo, útil y trascendente. Arroyo (et. al. 2009).
En el enfoque planteado por Brousseau interviene tres elementos: estudiante, profesor y medio didáctico, como se muestra en la figura 1[3]. Aquí, el profesor es quien facilita el medio en el cual el estudiante construye su conocimiento. Así, situación didáctica se refiere al conjunto de interrelaciones entre tres sujetos: profesor-estudiante-medio didáctico. Arroyo (et. al. 2009)
Figura 1. Elementos que intervienen en una situación didáctica.
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En base a lo anterior diseñé algunas situaciones didácticas en las que se hace énfasis el problema de la musicalidad en los alumnos, por ejemplo:
Ø Propuesta de una pieza musical para trabajar en clase.
En el momento que comienzo trabajar alguna sección de la clase y se escucha la pieza musical, le pido a los alumnos con palmas seguir el pulso. Al instante de que ya lo tienen les pregunto: ¿en qué compás está?, y que lo reproduzcan ya sea oralmente o con palmas.
Ø Exploración bajo propuesta musical.
En equipos de tres a cuatro personas, les pido crear una secuencia de movimiento, dependiendo del material con el que se esté trabajando, (marcajes por cuatro, pasos básicos de danza estilizada por compás de seis), en 6 compases (dependiendo de la métrica de la pieza musical).
Ø Toques de las castañuelas por fichas de colores.
Utilizando como material didáctico fichas de colores, por equipos entregué un paquete con 16 fichas de color azul (representando el Toque TA) y 16 de color verde (representando el toque PI), de las cuales 4 de cada una tienen escrito los número del 1 al 4, representando los toques de cada dedo de las castañuelas.
Los equipos conformados de tres a cinco integrantes, por medio de las fichas, forman una secuencia en la cual se trabajan los toques básicos (PI, TA), con cada dedo. Esto ayuda a la disociación de manos, dedos y la rítmica musical.
Ø Caminando en círculo, bajo un pulso musical.
Este ejercicio también puede ser utilizado como calentamiento corporal (ejercicio aérobico). El objetivo para el que se preparo, fue, para que los alumnos sientan corporalmente el pulso de la música, propuesta por el profesor. En cada tiempo se da un paso, cuando se tiene dominado, pueden surgir diferentes variantes, como son:
Agregar brazos en diferentes posiciones (quinta, segunda, preparatoria, primera), brazo por brazo o los dos al mismo tiempo; por fuera o por dentro.
Agregar por cada tiempo un toque de castañuela (ta, pi, pa) sencillo o doble.
Ø Mecánica de giros.
La mecánica o principio del giro, ayuda a los alumnos en la retención del movimiento, ya que se involucra colocación, equilibrio, coordinación, elevación y musicalidad.
Se deben tener claros los cambios de frente, según el tiempo que se les indica, ya sea a tiempo, a dos tiempos, por compás de 4.
El aplicar situaciones didácticas dentro de una clase, puede ser de gran utilidad o un medio de distracción para los alumnos cuando no están bien preparadas y no tienen un objetivo claro; para esto se debe descubrir la problemática o el punto a fortalecer con ellos; de esta manera la clase puede tener una mayor fluidez, ayudar en el proceso enseñanza-aprendizaje y crear un aprendizaje significativo.
Por lo tanto, puedo concluir que después de aplicar las situaciones didácticas en el transcurso del taller de danza española, puedo darme cuenta que estas ayudaron a los alumnos a tener más claro el tiempo y el compás de los ejercicios que se trabajaron en clase, lo cual ayudo en demasía al final, con respecto a los montajes de castañuelas y el montaje coreográfico final de la práctica educativa.
1. Las preguntas fueron las siguientes. Cuándo dicen Danza Española, ¿en qué piensas?
Las respuestas que son más significativas para los alumnos son España, su música y las castañuelas. Antes de esta clase ¿Qué conocías de Danza Española? “Nada” fue la respuesta más común entre los alumnos que toman el taller de danza española; y los que conocen algo es por la asistencia a algún evento. ¿Has bailado antes Danza Española? Ninguno de los asistentes al taller ha bailado danza española. ¿Qué esperas de este curso? La mayoría de los alumnos esperan en este curso aprender a bailar, seguido de divertirse en el proceso.
[2] Arroyo (et. Al.2009), Propuesta Didáctica para enseñar danza española en ámbitos no formales. Clase Demostración.
[3] Este constituye el espacio donde se envuelven los elementos. El medio no representa por ello una dimensión pasiva, sino que es “sujeto” dentro de las situaciones didácicas.

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