Didáctica y Danza

"Enseñar exige respeto a los saberes de los educandos,
Enseñar exige la corporización de las palabras,
Enseñar exige respeto a la autonomía del ser del educando,
Enseñar exige seguridad, capacidad profesional y generosidad,
Enseñar exige saber escuchar"
Paulo Freire

lunes, 20 de junio de 2011

Ponencia: Estrategias para reforzar los contenidos de la Práctica Educativa.

Más allá de brindarnos nuestro primer acercamiento a la docencia como personas altamente competentes, la práctica educativa representa una posibilidad de acercar al público a nuevas experiencias estéticas que transforman múltiples aspectos de su vida.

Así mismo, nos pone en contacto con un grupo específico de personas que desean conocer sobre el arte de la danza, razón por la cual debemos orientar estrategias y métodos para ampliar no sólo los conocimientos y destrezas dancísticas de la población, sino promover en ellos la inquietud por apreciar espectáculos artísticos, que refuercen los contenidos que se abordan en la materia.

Este acercamiento del público al arte no es una tarea fácil, ya que en nuestro país el arte se enfrenta con diferentes obstáculos tanto institucionales como de presupuesto. De la misma manera, el arte tiene como uno de sus objetivos atender a las necesidades de la sociedad y para lograrlo se involucran diversos agentes tales como creadores, promotores artísticos y críticos especialistas en el tema.

Para hacer posible una propuesta artística, es sumamente necesario contar con la presencia física de actores y espectadores, sin embargo en esta época donde las identidades se han vuelto más inestables se torna una preocupación por que la participación del público cada vez es menor.

Debido a esta situación es un gran reto volver a producir en la gente una sensibilidad, que disfrute de un espectáculo y provoque una emoción en el espectador, por lo que el fomentar en los jóvenes un consumo cultural apoyará en un futuro a que cada uno construya sus elecciones de acuerdo a la oferta de espectáculos, específicamente dancísticos, que exista.

Mi práctica educativa la llevé a cabo con un grupo de estudiantes del cuarto semestre del específico de danza del CEDART “Diego Rivera”. El grupo está conformado por siete alumnas, las cuales tienen una trayectoria dancística de más de 3 años, elemento que ha permitido que las clases se desarrollen con fluidez, pues los alumnos asimilan rápidamente los contenidos y los realizan con gusto.

Durante el desarrollo de la práctica educativa noté la importancia de aportar algo a la generación de públicos debido al problema planteado anteriormente; me parece que el enviar a los alumnos a espectáculos que les parezcan interesantes y al mismo tiempo de aprendizaje para el tema visto, es un inicio de volver a trabajar la sensibilización de los futuros espectadores.

Por esto y con el propósito de darles más referentes sobre las tendencias del baile español, les pedí que asistieran a la temporada de flamenco 2010 que se llevó a cabo en el Centro Nacional de las Artes en octubre de ese mismo año; de la misma manera, se le envío a las funciones que organiza la Coordinación Nacional de Danza para festejar el Día Internacional de la Mujer, denominado Mujeres en el Arte, en marzo de 2011.

Estas dos temporadas me parecieron significativas no solo por la creación de un público, sino como referencia a la danza española y para explotar más las aptitudes y habilidades de mis alumnas.

Adicionalmente, se les envío a funciones de danza contemporánea y danzas del mundo, esta última dentro del marco del Festival del Tambor; estos otros tipos de danza fueron con el fin de crear esta sensibilización a las propuestas dancísticas y amplíen su marco cultural y crítico de la danza en general.

Las alumnas debían entregar un reporte en el que narraban lo que habían visto y explicaban cuál había sido su experiencia de presenciar espectáculos de este tipo. Es importante señalar que el reporte sería tomado en cuenta para la evaluación bimestral, lo que convirtió su asistencia en un hecho obligatorio.

Enviarlos a eventos culturales en un principio fue una tarea, de la cuál tuve muchos beneficios, pues los alumnos a partir de estos eventos se mostraron más entusiasmados hacia la clase y en cada reporte note que su opinión se tornaba más crítica y objetiva de la propuesta vista.

Por otro lado, otro beneficio adquirido para ambas partes fue lograr en ellos un aprendizaje significativo, tomando en cuenta que el aprendizaje significativo es el proceso según el cual se relaciona un nuevo conocimiento con la estructura cognitiva del que aprende de forma no arbitraria y sustantiva. (Ausubel, 1976, 2002; Moreira, 1997).

Es importante señalar que para que se produzca aprendizaje significativo deben darse dos condiciones fundamentales:

§ Actitud significativa de aprendizaje por parte del estudiante, es decir, disposición para aprender.

§ Presentación de un material significativo. Esto requiere: Por una parte, que el material tenga significado lógico; y, por otra, que existan ideas de anclaje adecuadas en el sujeto, que permitan la interacción con el material nuevo que se presenta.

Dentro de mi práctica pude contar con estas condiciones dentro del grupo, pues las alumnas se encontraban muy dispuestas hacia la materia, y el contenido que les presenté desde un inicio les pareció interesante.

CONCLUSIONES

Debido a la teoría que describe Ausubel, puedo afirmar que las alumnas durante la práctica educativa obtuvieron aprendizajes significativos, notándose principalmente en que pudieron identificar en varias de las creaciones artísticas que observaron de danza española, los pasos vistos previamente en la clase.

Manifestaron disposición para analizar desde distintas perspectivas los proyectos que se presentaron, tuvieron la capacidad de identificar semejanzas y diferencias y lograron un papel activo en sus procesos de aprendizaje.

Por otro lado, promover el consumo de eventos culturales en la práctica educativa es un aspecto de múltiples beneficios, pues los alumnos adquieren motivación, deseo por mejorar al ver en acción a profesionales y van construyendo una opinión cada vez más crítica y objetiva.

El contacto con experiencias estéticas que les resultan familiares, los sensibiliza, además, en tareas como esta se germina la oportunidad de crear nuevos y fieles públicos para la danza.

Para concluir, puedo decir que las estrategias aplicadas a mi práctica educativa, enviar a los alumnos a espectáculos dancísticos y pedir que escribieran su opinión acerca de lo observado, obtuvieron resultados satisfactorios hacia el aprendizaje significativo y la motivación.


Jimena E. Hernández Barreto.

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